La Taquilla Dorada: Mejor actriz 2001

“And the Oscar goes to… ¿¿¿¿Julia Roberts????” Hoy toca entregar La Taquilla Dorada a la mejor actriz principal, aquella que se lo merecía y no lo ganó. En el caso de hoy, hablaremos del que es posiblemente el premio a mejor actriz, no menos merecido, pero sí más equivocado. El día ha estado liado y he tenido que ver la película hoy como he podido, pero finalmente ya la he podido terminar. ¿De qué película hablo? De "Erin Brockovich", una película menor del gran Steven Soderbergh.

Después de verla, puedo afirmar dos cosas: que Julia Roberts puede ser una buena actriz si se lo propone y que si quieres ganar un Oscar, haz un papel sentimentaloide y feminista, pero hazlo con faldas cortas y apretadas y un buen escote con push-up. Tampoco tengo la intención de ser muy crítico con la película pues no me ha disgustado y tampoco es lo que toca. Sencillamente decir que está bien, pero no hay nada destacable en ella, si, bueno, la actuación de Julia Roberts es buena, pero no hay mucho más, el guión es correcto pero corriente y todo en ella es correcto e interesante pero sin ir más allá. Como he dicho, no voy a ir a por la película ni a por Julia Roberts, pues no es porque sea un Oscar poco merecido (que en parte, lo es), sino más bien porque ese año había una actuación femenina que estaba OBLIGADA a ganar el Oscar. Estoy hablando de Ellen Burstyn en "Réquiem por un sueño".

Esa actuación que nos dejó a todos de piedra. De piedra y a prueba de anfetas. No voy tampoco a enrollarme a hablar de esta película, pues ya lo hicimos en su momento con una crítica conjunta. Lo que hoy toca hablar es de la actuación de Ellen Burstyn. Si es que se pueden encontrar palabras para hablar de ella, que no es fácil. Me diréis que soy un motivado o lo que queráis, pero a lo largo de 18 años y más de 1000 películas, no sabría decir si he encontrado una actuación femenina que se mereciera más el Oscar a mejor actriz que esa. Esa transformación, esa decadencia, transmitida de una forma tan jodidamente horrible y penosa, esos gestos, esas caras, cada jodida cosa que hace o dice. Dios.

Pero claro, la novia de América, con sus 30 añitos, sus tetas bien puestas, su bonita sonrisa y su culo bien marcado en una falda corta de cuero, pues claro, es preferible a una vieja adicta a la metanfetamina no muy agradable de ver. Cómo no. A esos viejitos de la academia se las puso bien dura la Roberts currando a favor de niños pequeños con cáncer. Me parece bien que queráis ser optimistas, señores de la academia, pero una actuación es una actuación y, con perdón, tendría que sudaros la polla completamente que clase de actuación es ni que representa. Que sois muy vendidos ya lo sabemos, pero con la calma. Claro que yo también soy un bocas, que os insulto mucho pero luego soy el primero buscando enlaces por internet el día de los Oscars para verlos en directo cual drogadicto vagabundeando por su ración de caballo. Y así va España, por culpa de hipócritas como yo. En fin...


Así que tengo el honor de anunciar que la Taquilla Dorada de esta semana se la damos a Ellen Burstyn por su aterradora actuación en "Réquiem por un sueño". Nos vemos el miércoles que viene para entregar la Taquilla Dorada por el mejor guión. No os metáis en líos.